LA MEJOR INVERSIÓN DE UN PAÍS: CUALIFICAR A LOS TRABAJADORES

LA MEJOR INVERSIÓN DE UN PAÍS: CUALIFICAR A LOS TRABAJADORES
4 Junio, 2022

De acuerdo con datos recientemente obtenidos por el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), casi 7 de cada 10 mujeres ocupadas en los municipios del eje económico de Bolivia: El Alto, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra, tienen empleos informales. Estos empleos, al ser tan precarios, impactan negativamente en la economía de sus familias, generan ingresos residuales y marginales e impiden mayores beneficios para ellas y los grupos familiares a los que pertenecen.   

Uno de los factores de la precariedad del empleo en Bolivia está vinculado a la baja cualificación de los trabajadores, mujeres y hombres, en general. Los mismos que, al no contar con la preparación suficiente y adecuada para realizar un trabajo técnico o específico, que requiere conocimientos y práctica laboral concreta, están en total desventaja y sus posibilidades de mejorar sus ingresos se alejan de manera manifiesta.  

 

En esta circunstancia, apremia la necesidad de diseñar programas de cualificación laboral focalizada, orientados a grupos específicos de población que requieren un rápido proceso de inclusión social y económica. Se trata, no sólo de mejorar o perfeccionar habilidades y destrezas técnicas, si no también, de atender el déficit de conocimientos elementales, de los cuales frecuentemente se carece en las poblaciones vulnerables. Además, dichas intervenciones deben considerar materiales y recursos de aprendizaje amigables con la condición de las personas, lo que significa trabajar con criterios de psico andragogía laboral.

 

Según estudios internacionales, en general, mientras mayor es la oferta de cualificación, la tasa de temporalidad en el mercado laboral es menor. Es decir, en tanto haya un menú variado de ofertas de capacitación, que en la práctica puedan beneficiar a cientos de trabajadores, la probabilidad de insertarse o consolidarse laboralmente (como empleados o auto empleados), aumenta ostensiblemente. Máxime si, como han dicho las actuales autoridades gubernamentales, Bolivia ingresará en un “proceso intensivo de industrialización” lo que requerirá miles de personas cualificadas en diferentes rubros ocupacionales.

 

Para que la cualificación sea de calidad deberá seguir un mecanismo metodológico consistente en la estandarización de procesos, la implementación de ciclos formativos con base en competencias, la evaluación de habilidades y destrezas alcanzadas, la certificación  del saber laboral adquirido o consolidado y el trazado de un plan de formación continua.

 

Otro aspecto de mayúscula importancia es vincular las intervenciones de cualificación laboral con las tecnologías de información y comunicación. En esta época las “habilidades informacionales” se están convirtiendo en competencias básicas y necesarias para cualquier función laboral y/o profesional.

 

Finalmente, el aprendizaje laboral debe ser constante. No hay alternativa. Si se deja de aprender o mejorar; si no se innova constantemente, el resultado podría ser la “auto destrucción” laboral o incluso empresarial. Es necesario que las personas en particular y las organizaciones en general empiecen a considerar en serio la cualificación como una estrategia valiosa de inclusión y desarrollo integral.

 

 

 

(*) Es especialista en educación y desarrollo

adhemarpoma@gmail.com

https://www.adhemarpoma.com/